El Palacio Real de l’Almudaina es un conjunto palaciego de origen medieval situado en el centro histórico de Palma de Mallorca, junto a la Catedral. Su construcción actual se remonta al siglo XIV, cuando el rey Jaime II de Mallorca transformó una antigua alcazaba islámica en residencia real, combinando elementos de la arquitectura gótica con restos de la etapa musulmana. Su nombre procede del árabe al-mudayna, que significa “ciudadela”.
A lo largo de su historia, el palacio ha desempeñado distintas funciones como residencia de los reyes de Mallorca y de la Corona de Aragón. En la actualidad es una de las residencias oficiales del Rey de España en la isla y se utiliza para actos institucionales, además de poder visitarse como monumento histórico. Destaca por su valor patrimonial, su ubicación privilegiada frente al mar y su relevancia en la historia de Palma.